viernes, 30 de mayo de 2014
30 marzo, 2012
Buenos días pequeña, me gustaría que cuando pasasen los años y seas tú la que tenga que escribir estas cosas, te acuerdes de todo lo que fuiste, de las tardes en los parques y de los bocadillos de nocilla, de mamá en navidad y de la abuela y los frisuelos. Tampoco quiero que te olvides de los largos viajes en coche de cuando eramos requetepequeñitas para poder darlo todo esquiando, ni de Pumbi, ni de Víctor, tambien me gustaría que siguieses recordando que el naranja siempre fue tu color favorito, y de que de mayor, querías ser princesa, cocinera, bailarina, doctora, astronauta y veterinaria, en fin, por ahora vamos bien. Quiero que no te olvides que lo que mas te gustaba hacer era ver tom&jerry y el zumo de naranja, que te morias por estar en la escuela de tenis y por conducir tu propia moto, enhorabuena por las dos cosas. Y por tener el perro que siempre quisiste, por haber estado en Francia y en Gran Bretaña y por ir el año que viene a Italia, quiero que no te olvides de nada, que sepas que has tenido una vida perfecta pero sobre todo, quiero que sueñes, que sueñes mucho, porque seguirás siendo joven mientras tengas mas sueños que recuerdos.
Quiero.
Quiero un tatuaje. Quiero unos cuantos agujeros más en mis oídos. Quiero viajar por el mundo, y quiero usar un vestido aunque no vaya a ningún sitio en especial. Quiero caminar descalza sobre la hierba cada noche de cada verano, durante el resto de mi vida. Quiero ser lo suficientemente alta como para besar a las estrellas, pero lo suficientemente pequeña como para gatear dentro de la cama y permanecer allí durante días. Quiero leer toneladas de libros, quiero llegar tarde de vez en cuando, y quiero cometer errores. Quiero pasar media vida hablando otro idioma. Quiero escribir un libro que nadie va a leer, pero quiero amarlo con todo lo que tengo. Quiero escribir cartas que no voy a enviar y quiero mantenerlas debajo de mi cama hasta que me olvide de ellas. Quiero tener que intentarlo un par de veces más antes de hacer las cosas bien. Quiero aceptar mis imperfecciones. Quiero teñirme el pelo de dos colores diferentes y quiero pintarme las uñas del color del mar. Quiero enfadarme, y quiero dejarme estar triste. Quiero dar una vuelta por la única razón de que tenía ganas de dar una vuelta. Quiero volver a Londres y recordar lo que se siente al estar allí por primera vez. Quiero escribirlo todo. Quiero vivir de la manera que quiero.
jueves, 15 de mayo de 2014
Generación 96
Hoy es el día.
Hoy es el día en que se acaba todo, hoy es el día en el que sabes que vas a despertarte un poco mas triste de la cuenta, y que seguramente antes de dormirte, cosa que te va a costar, vas a acordarte de un autobús naranja y de pegatinas de colores con formitas cuando aun llevabas parches en las rodillas y una sudaderita roja a juego. Es posible que tambien se te pasen por la cabeza Javi y su microfono, predeporte, cualquier otra actividad extraescolar y los columpios de contrueces, acompañados de tu madre dandote el bocadillo cuando tenias 5 años y el aspecto mas importante en tu vida eran las fiestas colegiales. Quizá recuerdes los nervios al ir al cole de los mayores y la infinita alegría que suponían los días en los que había educación física y se iba de chándal, la importancia que le dabas a los cumpleaños y a las excursiones y el respeto que aún le tenías a tus profesores. Si tengo que confesar esto algún día, será hoy; odiaba a muerte tener que bailar delante de todo el mundo al final del curso porque literalmente me moría de vergüenza.
Volviendo a cuando este en la cama, preveo que no podré no pensar en la primera vez que salí en la ESO con mis amigas y la primera vez que no hice los deberes y me riñeron en clase, la primera vez que probé el alcohol y lo ridícula que me recuerdo en cualquier situación al azar que piense de cualquiera de esos cuatro años. Tiempos difíciles, tiempos geniales. Y joder, el mito de los mitos, la cima de la pirámide, el temido bachiller. Y aquí estamos, sobrevivimos, podemos demostrarlo.
De cada pequeño detalle que me viene a la mente, de días aleatorios de clase, de exámenes, de excursiones y de viajes de estudios, lo último en lo que podría pensar es en lo "mucho que estudié", en si estaba enfadada por cualquier tontería con alguien o si fueron años de pasarlo realmente mal por los libros.
Me acuerdo de todos y de cada uno de vosotros, la gente de mi curso, de mi clase, de mi día a día. Quince años se dicen pronto y no se olvidan nunca, nunca, nunca.
Solo puedo daros hoy, después de todo, las gracias por haber hecho cada uno de esos días algo digno de recordar, de sacarme una sonrisa enorme cuando encuentre nuestra orla dentro de 30 años olvidada en cualquier sitio y le diga a mis hijos las cosas que os caracterizaban a cada uno y como no, preguntarme donde estaréis vosotros en ese mismo momento.
No voy a extenderme, habéis sido las mejores personas con las que podría haber compartido mi vida día a día hasta ser lo que soy hoy, y si tuviera que volver a hacerlo todo desde el principio, no cambiaría nada ni a nadie.
Y ya solo me queda deciros, que hasta siempre compañeros, aunque, sinceramente, nunca podremos llegar a irnos del todo.
Hoy es el día en que se acaba todo, hoy es el día en el que sabes que vas a despertarte un poco mas triste de la cuenta, y que seguramente antes de dormirte, cosa que te va a costar, vas a acordarte de un autobús naranja y de pegatinas de colores con formitas cuando aun llevabas parches en las rodillas y una sudaderita roja a juego. Es posible que tambien se te pasen por la cabeza Javi y su microfono, predeporte, cualquier otra actividad extraescolar y los columpios de contrueces, acompañados de tu madre dandote el bocadillo cuando tenias 5 años y el aspecto mas importante en tu vida eran las fiestas colegiales. Quizá recuerdes los nervios al ir al cole de los mayores y la infinita alegría que suponían los días en los que había educación física y se iba de chándal, la importancia que le dabas a los cumpleaños y a las excursiones y el respeto que aún le tenías a tus profesores. Si tengo que confesar esto algún día, será hoy; odiaba a muerte tener que bailar delante de todo el mundo al final del curso porque literalmente me moría de vergüenza.
Volviendo a cuando este en la cama, preveo que no podré no pensar en la primera vez que salí en la ESO con mis amigas y la primera vez que no hice los deberes y me riñeron en clase, la primera vez que probé el alcohol y lo ridícula que me recuerdo en cualquier situación al azar que piense de cualquiera de esos cuatro años. Tiempos difíciles, tiempos geniales. Y joder, el mito de los mitos, la cima de la pirámide, el temido bachiller. Y aquí estamos, sobrevivimos, podemos demostrarlo.
De cada pequeño detalle que me viene a la mente, de días aleatorios de clase, de exámenes, de excursiones y de viajes de estudios, lo último en lo que podría pensar es en lo "mucho que estudié", en si estaba enfadada por cualquier tontería con alguien o si fueron años de pasarlo realmente mal por los libros.
Me acuerdo de todos y de cada uno de vosotros, la gente de mi curso, de mi clase, de mi día a día. Quince años se dicen pronto y no se olvidan nunca, nunca, nunca.
Solo puedo daros hoy, después de todo, las gracias por haber hecho cada uno de esos días algo digno de recordar, de sacarme una sonrisa enorme cuando encuentre nuestra orla dentro de 30 años olvidada en cualquier sitio y le diga a mis hijos las cosas que os caracterizaban a cada uno y como no, preguntarme donde estaréis vosotros en ese mismo momento.
No voy a extenderme, habéis sido las mejores personas con las que podría haber compartido mi vida día a día hasta ser lo que soy hoy, y si tuviera que volver a hacerlo todo desde el principio, no cambiaría nada ni a nadie.
Y ya solo me queda deciros, que hasta siempre compañeros, aunque, sinceramente, nunca podremos llegar a irnos del todo.
viernes, 7 de marzo de 2014
¿Sabes esa sensación cuando notas que algo se está acabando? Por ejemplo, dentro de un mes y poco más empezare mi último curso en el colegio. No estoy segura de si debería alegrarme o no. Seguramente echaré de menos a todos los curas andando por los pasillos y a todos lo que dejaron de hacerlo hace mucho tiempo. También echare de menos la vergüenza que me daba levantar la mano en clase y salir al encerado a exponer. Echaré de menos llevarme mal con la gente que lo hacía sin motivo, y echare de menos los motivos que daban todos aquellos a los que ahora mismo considero parte de mi familia, a todos los amigos que saqué de allí.
Supongo que manchar las últimas hojas de las libretas de garabatos y mover la pierna de arriba abajo mientras estoy sentada y me explican la lección será otra de las cosas a las que me cueste desacostumbrarme. Perderé práctica en poner cara de que estoy pensando cuando me mira un profesor en el examen y en parecer lo más buena posible cuando me lo cruzo por la calle.
Pero por encima de todas estas cosas echaré de menos el colegio. El colegio en sí. Con sus verdes paredes, sus patios de grava, el patio verde, el polideportivo, los laboratorios, los pasillos de los mayores y los pasillos de los pequeños, que por raro que se le haga pensar a cualquiera que lo vea desde fuera, yo he estado en todos y cada uno de los pasillos de éste enorme colegio. Aprendiendo, hablando, me han castigado, me he reído, he crecido y me he hecho persona ahí dentro, con un puñado de personas que seguramente no olvidaré nunca.
Pero lo que de verdad recordaré el resto de mis días, es que las cosas más importantes que he aprendido en el colegio nos las hemos enseñado unos a otros sin tener ni idea de nada y que lo más útil para seguir adelante, con ellos o sola, es algo que nunca jamás podría haber encontrado en esos libros que de igual manera, nos han acompañado durante los últimos 15 años de nuestras vidas.
7 de Marzo
Buenas a mi misma,
Como siempre que no encuentro a nadie para hablar a gusto vengo aquí, mi pequeño boulevard, mi bar sin barras y con puntos suspensivos...
Suelo decir que no tengo suerte en la vida en general, que en casa las cosas van realmente mal, que murió mi abuelo, que me preocupo por si entraré a la carrera o no, que me duele la rodilla, que mis amigos me mienten, que por eso no me fío de nadie, que los que siempre han estado ahí se están distanciando, que últimamente no estoy cómoda con nadie, ni siquiera conmigo misma y que solo me consuela un poco de música por las noches mientras lloro hasta dormirme.
Pero eso no es tener mala suerte, o quizás si, pero yo no lo veo de ese modo, tampoco es una mala racha. No entiendo por que todo el mundo tiene que estar siempre feliz, puede que ahora a mi no me toque ser feliz y punto, me hace feliz que la poca gente que quiero de verdad lo sea, y con eso no hace falta mas.
Al menos para mi.
Mis mas sinceras disculpas por generalizar, si es que consideráis que lo he hecho. Ya me siento un poco mejor tras escribirlo, quizás debería empezar a tener la bonita costumbre de limpiarme el alma entre párrafos que nadie lee. Debería escribir a diario.
(...)
Ahora mismo me acaba de venir una imagen de mi misma de pequeña preguntándole a un compañero de clase por quien le gustaba, y al decirme éste que nadie, mi respuesta era algo como; "es imposible no querer a nadie".
Es posible no querer a nadie. No sentirse solo o sola. Es imposible no necesitar a nadie, siempre necesitas tener un hombro en el que llorar, aunque no llores. Yo no lloro delante de nadie, no se muy si por miedo o por vergüenza. Se vive bien con la duda, hablando en plata, me la trae floja. En este preciso momento, aquí en mi habitación, frente al ordenador, no quiero a nadie, pero sé que si lo necesitase, al menos tendría una persona en mi cama esperando a que llorase para abrazarme, cosa que nunca pasará. (Nunca digo nunca, seguramente lo haré y puede que hasta me siente bien, quizás sea lo que me hace falta... En fin.)
Y con esto y un bizcocho...
Como siempre que no encuentro a nadie para hablar a gusto vengo aquí, mi pequeño boulevard, mi bar sin barras y con puntos suspensivos...
Suelo decir que no tengo suerte en la vida en general, que en casa las cosas van realmente mal, que murió mi abuelo, que me preocupo por si entraré a la carrera o no, que me duele la rodilla, que mis amigos me mienten, que por eso no me fío de nadie, que los que siempre han estado ahí se están distanciando, que últimamente no estoy cómoda con nadie, ni siquiera conmigo misma y que solo me consuela un poco de música por las noches mientras lloro hasta dormirme.
Pero eso no es tener mala suerte, o quizás si, pero yo no lo veo de ese modo, tampoco es una mala racha. No entiendo por que todo el mundo tiene que estar siempre feliz, puede que ahora a mi no me toque ser feliz y punto, me hace feliz que la poca gente que quiero de verdad lo sea, y con eso no hace falta mas.
Al menos para mi.
Mis mas sinceras disculpas por generalizar, si es que consideráis que lo he hecho. Ya me siento un poco mejor tras escribirlo, quizás debería empezar a tener la bonita costumbre de limpiarme el alma entre párrafos que nadie lee. Debería escribir a diario.
(...)
Ahora mismo me acaba de venir una imagen de mi misma de pequeña preguntándole a un compañero de clase por quien le gustaba, y al decirme éste que nadie, mi respuesta era algo como; "es imposible no querer a nadie".
Es posible no querer a nadie. No sentirse solo o sola. Es imposible no necesitar a nadie, siempre necesitas tener un hombro en el que llorar, aunque no llores. Yo no lloro delante de nadie, no se muy si por miedo o por vergüenza. Se vive bien con la duda, hablando en plata, me la trae floja. En este preciso momento, aquí en mi habitación, frente al ordenador, no quiero a nadie, pero sé que si lo necesitase, al menos tendría una persona en mi cama esperando a que llorase para abrazarme, cosa que nunca pasará. (Nunca digo nunca, seguramente lo haré y puede que hasta me siente bien, quizás sea lo que me hace falta... En fin.)
Y con esto y un bizcocho...
sábado, 18 de enero de 2014
18 de enero.
18 de enero.
Hoy es 18 de enero.
Quedan 145 días para la PAU.
En Gamonal-Burgos, Valencia, Bilbao, Vigo, Bacelona, Madrid y alguna ciudad más está estallando una revolución. La policía esta apalizando brutalmente a los manifestantes tanto revolucionarios como no.
El miércoles hay examen de Literatura.
Se ha aprobado la LOMCE del ministro Wert, lo cuál tendrá unas consecuencias catastróficas a nivel educativo. Más de 800 universitarios se han quedado sin cualquier tipo de beca y se han reducido a más del 50% las becas Erasmus.
El 17 de febrero es la Junta de Evaluación.
Los presupuestos del Estado de 2013 para la Casa Real fueron de 8.000.000€, a final de año el gasto fué de 12.000.000. Mientras tanto, en la calle, los desahucios violentos son cada vez más comunes.
El 20 de Abril empiezan los exámenes de subir nota.
Se prohibe el aborto. La deuda de España supera el billón de euros. Aumentan los recortes en pensiones, sanidad y educación, pero ni lo más minimo para la Iglesia. Las cifras de paro siguen siendo excesivas.
Pero en 145 días es la PAU, y salir a la calle a defender lo que es nuestro y dejaremos a nuestros hijos no es una opción, porque tenemos que prepararnos para un examen que decidira si entraremos en una Universidad u otra, para conseguir un titulo que no utilizarás, a este ritmo, nunca. Por lo menos en este país. Pero eso no importa porque en 145 días es la PAU.
Hoy es 18 de enero.
Quedan 145 días para la PAU.
En Gamonal-Burgos, Valencia, Bilbao, Vigo, Bacelona, Madrid y alguna ciudad más está estallando una revolución. La policía esta apalizando brutalmente a los manifestantes tanto revolucionarios como no.
El miércoles hay examen de Literatura.
Se ha aprobado la LOMCE del ministro Wert, lo cuál tendrá unas consecuencias catastróficas a nivel educativo. Más de 800 universitarios se han quedado sin cualquier tipo de beca y se han reducido a más del 50% las becas Erasmus.
El 17 de febrero es la Junta de Evaluación.
Los presupuestos del Estado de 2013 para la Casa Real fueron de 8.000.000€, a final de año el gasto fué de 12.000.000. Mientras tanto, en la calle, los desahucios violentos son cada vez más comunes.
El 20 de Abril empiezan los exámenes de subir nota.
Se prohibe el aborto. La deuda de España supera el billón de euros. Aumentan los recortes en pensiones, sanidad y educación, pero ni lo más minimo para la Iglesia. Las cifras de paro siguen siendo excesivas.
Pero en 145 días es la PAU, y salir a la calle a defender lo que es nuestro y dejaremos a nuestros hijos no es una opción, porque tenemos que prepararnos para un examen que decidira si entraremos en una Universidad u otra, para conseguir un titulo que no utilizarás, a este ritmo, nunca. Por lo menos en este país. Pero eso no importa porque en 145 días es la PAU.
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